El Monte Ombligo CCCVIII

El mayor regalo para la familia es la noticia de que uno o varios de sus miembros van a ser felices, sobretodo tras salir de una larga y oscura noche.

-¡Aaale, ya empezamos a exagerar! -resopló Kate rodando los ojos divertida.

-¿Quieres que empiece a enumerarlos? Porque desde que te conocimos no han parado de aparecer,

La joven puso cara de circunstancia ante sus palabras pero luego sonrió y en vez de seguir dándole cancha por ahí, ya que sabía que en algún que otro lío si los había metido y no quería darle la razón, se fue por la tangente y le dijo jocosa:

-Y lo aburridos que estabais antes de que yo llegara.

-Más que aburridos, tranquilos –le devolvió la pulla el antiguo Supremo Señor del Sistema.

Fue ahí cuando Neb intervino cohibido:

-Yo… me alegro mucho de haberte conocido –

Kate le sonrió con cariño y luego le dio un beso en la mejilla haciéndolo sonrojar vivamente, ella sabía perfectamente en qué sentido lo decía. Antes de conocerse todo el mundo lo veía como el anfitrión de Ra y ella siempre lo había visto como él mismo. Luego había llegado Ajenatón el cual era como un padre para él, Nirrti y todos los demás que aún no siendo tan cercanos lo apreciaban de igual forma y era alguien importante para ellos.

-Y yo de conoceros a vosotros –le respondió riéndose levemente al ver su vergüenza ante aquel gesto de cariño. A ella le encantaba aquella forma de ser de Neb y en el fondo le alegraba que, aún que había madurado, como todos ellos, seguía siendo él mismo-. Aunque alguno sea un gruñoncete.

-Quizás gruñiría menos si se me hiciera más caso –rezongó Ra sabiendo que se refería a él.

-Claro –comentó Kate incrédula y luego sacudió los hombros- ¿sabes Ojitos? Te vas a aguantar porque si no te escuchara gruñir me asustaría –agregó bromista.

Los ojos de Ra brillaron en ese momento antes de que le respondiera:

-Esa me la apunto para recordártela la próxima vez que, según tú, “gruña”.

Kate le sacó la lengua divertida antes de mirar a Neb y plantearle:

-¿Se lo habéis comentado a los demás?

-Aún… aún no… queríamos que tú fueras la… primera.

Eso halagó mucho a la joven la cual sintió como se le ponía la piel de gallina por la emoción, que la tomaran a ella como la primera persona a la que darle aquella noticia le demostraba lo importante que era para ellos.

-Uuuh, entonces quiero ver la reacción de Noa cuando se lo digáis.

-Teníamos pensado… decírselo ahora en la comida, a ella, a Sonia y a Moros –le respondió Neb y la joven asintió de acuerdo haciéndose ya una idea de por qué habían puesto la fecha dentro de una semana.

-¿Y a Akh, Nirrti y los demás? -le planteó.

-Por la tarde –fue la respuesta esta ver por parte de Ra.

-Yap, y la pusisteis para la semana para darles tiempo a organizarse con sus discípulos.

El joven anfitrión asintió para luego agregar:

-Y para que Ángelo y Adria no tengan que interrumpir su viaje por los dominios.

Kate le guiñó un ojo viendo el detalle que habían tenido ya que no dudaba de que ninguno de los dos quisiera perderse el acontecimiento y seguramente si que congelarían el viaje de saber lo de la implantación.

-Bueno, qué es una semana frente a la eternidad -luego miró el reloj y vio que iba siendo hora de ir a comer, lo cual la llevó a dar una palmada en la pierna de Neb sin hacerle daño, antes de ponerse en pie y agregar emocionada- qué, ¿vamos a comer?

El entusiasmo de ella hizo sonreír al joven que asintió mientras se ponía en pie y su mejor amigo le decía irónico a Kate:

-Vaya, una de las pocas veces que veo que te acuerdas de comer.

-Eh, esos hábitos de comida ya los dejé atrás.

-Ya -comentó incrédulo mientras empezaban a encaminarse hacia el palacio- sigues sin saber mentir.

-Pero si no me he saltado ninguna comida -rezongó ella con cara de circunstancia.

-Porque aún no has empezado con la nave.

-Estoy con los proyectos ya -replicó la joven levantando la carpeta que portaba.

-Hablo de ponerte a trabajar físicamente en ella –

-Bueno, bueno, ahí también intentaré no saltarme ninguna comida.

Anterior

Anuncios

Un comentario en “El Monte Ombligo CCCVIII

  1. Pingback: El Monte Ombligo CCCIX | Anuska Martínez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.