El Monte Ombligo CCXLII

Y así, con este ánimo relajado y estas conversaciones banales es como siempre debió de ser.

A Kate le pareció, en parte, divertida la forma de actuar de Bastet, aún que también la entendió. Ella también era una amante de los animales, aún que por su parte se decantara más hacia los perros.

“Algún día ” se dijo a si misma, era algo que su tía, aquella que la había criado en su juventud nunca le había permitido tener, por más que ella le había rogado. De joven se había prometido tenerlos cuando viviera sola mas las circunstancias no le habían permitido contar con ninguna mascota.

-Dudo que siquiera lo intente  opinó Kate con una sonrisa divertida sabiendo como se las podía gastar la “minina”.

“Aunque por otro lado, será mejor nunca mencionar lo de los restaurantes chinos” pensó para si la joven.

Fue en ese punto cuando Noa la miró con curiosidad y le preguntó:

-¿Qué pasa con los restaurantes chinos Ma?

-¡Ouch! -soltó recordando en aquel preciso momento las capacidades de la niña, debía de ir acostumbrándose a ellas si no quería meterse más veces en líos como aquel.

-Ah, nada, leyendas urbanas -le respondió rascándose la nuca.

-Toda leyenda tiene su parte de verdad -opinó Olokum en ese momento.

“No me ayudas Kum…”

Ese pensamiento llevó a sonreír a Moros y a Sonia mientras que Bastet, que para nada era tonta ni mucho menos, le preguntó directamente a Kate:

-¿Qué les hacían a los gatos?

Ahí Kate levantó las manos en son de paz al notar el tono que usó y el cual parecía más bien una pregunta retórica mientras le brillaban los ojos.

-En este caso lo dudo, son bulos que dice la gente, lo mismo que lo de la rata en la hamburguesa del Mcdonal’s.

-¿Mcdonal’s? -planteó queriendo saber su significado uno de los Señores del Sistema.

“Uf…” suspiró Kate aliviada mentalmente por tener ahí la posibilidad de redirigir la conversación en otra dirección:

-Era una cadena de comida rápida muy famosa en Tau’ri.

-Más que rápida mala, incluso vosotros lo sabíais, de ahí que muchos la llamaran comida basura -opinó Ra con todo de asco, eso divirtió bastante a Kate y luego los miró a todos por un momento.

-No, sin duda no era comida para vuestros paladares aunque… -se acordó en ese momento de algo y le dio con un dedo en la cabeza a Ra, el cual respondió al momento haciendo amago de mordérselo -te recuerdo que el Mcflurry hizo furor.

Neb reaccionó vergonzoso haciendo que su luz se atenuase un poco sintiéndose “culpable” por saber que en parte lo estaba mencionando a él. Le encantaban los helados y Kate le había dado uno de esos a probar, cosa que le había encantado.

-Algo bueno tenía que tener -rezongó Ra también acordándose de la escena.

Por su lado Kate miró a Neb y le sonrió para decirle con sinceridad:

-No te tienes que avergonzar Neb, los helados del Mcdonald’s estaban muy buenos -luego se hizo la pensativa- que…hemos vuelto de nuevo a los dulces.

-¿No será que tienes antojo de dulces? -se metió el antiguo Supremo Señor del Sistema con ella de manera socarrona.

Eso le arrancó una carcajada antes de que le respondiera guiñándole un ojo:

-Entonces lo tengo fácil, viene ahora el postre.

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