El Monte Ombligo CCXXXVI

 

Sólo busco volver a casa, ese lugar que parece tan lejano, no, no puede ser tan amplio el mar que he de cruzar.

Kate se vio por un momento abrumada ante aquella proposición ya que, no sabía ni como, últimamente estaba aceptando un montón de encargos. Mas, por otro lado, no pudo evitar sentirse reconfortada con aquel sentimiento. Prefería verse sobrecargada a no tener ni idea de qué hacer, cosa que había creído tras el control de Kebechet. Para ella el tener tanto trabajo era un enorme aliciente que la llevaba a seguir adelante.

“Tendré tiempo para ello” se dijo a si misma para luego pensarlo por un momento y valorar “aún que eso tendré que hablarlo con Ojitos…”

Fue entonces cuando escuchó el comentario de Atón y sonrió porque sabía lo que pretendían hacer, entrar en el sistema Tau’ri para dar con ella, cosa que sin duda no les causaría problemas.

En ese punto a Kate se le encendió una bombilla y bromeó de buen humor:

-¡Oh, oh, entonces yo quiero saber el secreto de la coca-cola! –

-¿Coca-cola? -planteó una de las reinas extrañada ante ese nuevo concepto que se vio de lejos que les llamó a todos la atención.

Kate amplió su sonrisa:

-Es una bebida gaseosa -luego miró a Atón y a Egería- pero no es para hacerla, sólo que siempre he tenido curiosidad en saber qué hacen para que su sabor sea diferente, si es muy complicado no pasa nada –

Ellos cruzaron una mirada para que finalmente Atón comentase de manera desenfadada:

-Una vez que busquemos información sobre algo no creo que cueste mucho averiguarlo.

-No deberías pedirles eso -le reprendió el Antiguo Supremo Señor del Sistema a Kate y esta, sonrojada, levantó las manos:

-Ya he dicho que es pura curiosidad, no pasa nada si no lo conozco Ojitos.

-Tú y tú curiosidad -comentó socarrón y de poder sin duda habría rodado los ojos.

-Bueno, bueno… -se rascó la nuca- además… quizás ni siquiera haya que buscar por nuestra cuenta la información ¿no?

-¿A qué te refieres? – le preguntó de forma cariñosa Egería.

-Pues, que ya han pasado meses desde que estuvisteis en Tau’ri, los del comando no tardarán en estar listos, ¿no?

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Un comentario en “El Monte Ombligo CCXXXVI

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