El Monte Ombligo CXLIX

La primera vez que tú me engañas la culpa es tuya; pero la segunda vez la culpa es mía (Proverbio árabe)

-No es descabellado -terció Moros.

Ra comentó:

-Es bastante lógico.

Noa comentó preocupada:

-Pero… como podemos confirmarlo.

Ahí estaba el detalle, no era cuestión de ir directamente y presentarse. Los Ori podían haber muerto, pero los priores representaban la estructura de la religión. Si había tal figura estaría bien protegida y no le faltarían recursos tanto personal como en armas… sus poderes debían seguir ahí.

-Se podría averiguar… a través de Adria -valoró el Antiguo.

Ra gruñó:

-Presupondríamos demasiado, dudo que esa información nos la fuera a dar fácilmente.

Moros comentó:

-Tal vez sí si le hacemos creer que estamos dispuestos a considerar la religión Origen.

-No sonaríamos creíbles -rezongó el antiguo Supremo Señor del Sistema-. Y más con nuestros antecedentes.

Noa planteó con cierta vacilación:

-Tal vez… podría convencerla.

-¿A qué te refieres? -quiso saber Ra.

No podía evitar inquietase. Ya su voluntad de hacerla cambiar el provocaba no pocas reservas que se basaban en el temor a perderla… ¿Qué sería para ella Noa en su ascenso hacia el poder? Y ahora… incitarla a revelar aquello que le proporcionaría todo el poder… era una utopía, no accedería a eso salvo que viera en ello un beneficio mayor que el que él pudiera atisbar.

-A que si eso hace que los otros vean la verdad quizás esa sea una oportunidad con ella -explicó la jovencita.

El antiguo Supremo Señor del Sistema no terminaba de entender qué era lo que quería decir. Afortunadamente, no fue el único dado que Moros planteó a su vez:

-¿Pero cómo vas a convencerla Noa?

-Pues si eso funciona aprovecharé el que le falle eso, el tener la verdad a su favor -contestó ella.

Ra seguía sin comprender. A su parecer faltaba un paso importante. Finalmente, tuvo que admitir impotente:

-No te sigo.

-¿Por qué no nos cuentas qué tienes en mente? -le incitó el Antiguo a la niña.

Noa explicó señalando el artefacto:

-Pienso que si tenemos esto, la oportunidad de cambiar su forma de ver la verdad, eso dejaría a Adria totalmente sola -en referencia al poder que poseía tras la muerte de los Ori-. Digo que, si lográsemos cambiar a los Priores eso decantaría las cosas a nuestro favor.

Sí, esa parte la había entendido. La veía bastante clara, pero lo que no llegaba a saber era cómo conseguirlo, cómo saber si había un líder entre los priores o algo que se le pareciese.

-Sí eso está muy bien -contestó Ra.

Kate, que por conocerlo bastante bien sabía por dónde iba, dijo:

-Pero…

-¿Cómo vamos a conseguir que Adria nos revele si hay un jefe de los priores?

Moros captó por donde iba:

-Para hacer tal cosa, ella tendría que ver en ello alguna ventaja para ella.

-Pues habrá que buscar sonsacársela -resolvió la jovencita.

A Ra le sorprendía que a ella le pareciera algo tan simple. Arrancar tan valiosa información no iba ser nada sencillo. Tendrían que recurrir a un subterfugio que engañara también a sus propios dones. Lo malo del asunto era la naturaleza de estos hacía la tarea casi imposible. Casi, porque se negaba a creer que no hubiera ninguna vía.

El antiguo Supremo Señor del Sistema propuso:

-Siempre me puedo dejar caer.

Una idea que no creó simpatías, en todo caso consiguió lo contrario al ver cómo Nebnefer negaba una y otra vez con la cabeza. El Antiguo respondió:

-Mala idea, no le caes muy bien.

-No es mi primera vez -replicó Ra.

Moros sonrió divertido antes de añadir:

-Pero hay a quien le caes bien.

Por eso proponía cosas que iban contra su propio instinto de supervivencia a toda costa. Haría cualquier cosa por aquellos que lo habían hecho mejorar y pasar a ser un proyecto de buen dios.

-No Ojitos, en tal caso podríamos entre, Neb, Moros, tú y yo ser una gran distracción para Noa -dijo Kate.

El Antiguo replicó con desenfado y curiosidad:

-Eso suena bien.

-¿Qué tipo de distracción? -quiso saber el antiguo Supremo Señor del Sistema.

Kate contestó:

-Uhm… pensé en una con eso -señaló el artefacto  previamente a valorar- para llamar su atención.

El anciano comentó jocoso

-Somos todo oídos -le guiñó un ojo-. Y algunos podemos sufrir combustión instantánea por la curiosidad.

Ra replicó

-Deja el fuego tranquilo, arde sin él -luego se dirigió a Kate-. Vamos, ¿no será una idea suicida verdad?

-Ea, ea, espero que no -respondió ella socarrona para luego agregar- Si Adria tiene pensado cambiar a Noa, no me gusta decir esto… pero ella puede distraerla mientras por nuestro lado podemos encargarnos de los demás con este artefacto.

A él tampoco le agradaba la idea de exponer a la niña a ese peligro seguro, por ello se le escapó un gruñido. No dudaba de ella, pero sí tenía sus dudas con respecto a la Orici. Nunca podría saber por dónde saldría a la hora de querer ocupar el vacío de poder de los desaparecidos Ori.

-Y bueno, tampoco será tan complicado localizar al jefe si lo hay -dijo Moros que había asentido ante su propuesta.

Ra planteó:

-¿Cómo pretendes hacerlo?

-Estudiando los planos de su centro de poder -comentó el anciano-. Lo más importante tiene que estar en la zona principal.

El antiguo Supremo Señor del Sistema habría querido más seguridad, pero sabía que eso era mucho pedir y que respondía a su deseo de querer garantizar la seguridad de los suyos.

Con todo, aquella era la mejor idea que habían tenido. Aquella en la que su jugada se comprometía lo justo y necesario para conseguir lo que querían.

-¿Qué te parece? -le preguntó a su hija accediendo implícitamente con su planteamiento.

Anterior

Anuncios

Un comentario en “El Monte Ombligo CXLIX

  1. Pingback: El Monte Ombligo CL | Anuska Martínez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s