El Monte Ombligo CXXII

La esperanza es una cosa buena, quizá la mejor de todas, y las cosas buenas nunca mueren. (Stepehn King)

 

Kate frunció levemente el ceño:

-Saben que a los Goa’ulds no los pueden engañar y sin duda han comprendido que pueden curar la plaga, en caso contrario no la habrían hecho más devastadora aún.

-No podemos permitir tal cosa -sentenció Ra con seguridad recordando poderosamente al regente que era en realidad. Se pudo ver en la reacción de los demás que estaban de acuerdo con aquel pensamiento a la vez que también se veía el que seguía teniendo poder aunque no contase con el rango.

Ese hecho, el verlo, hizo sonreír levemente a Ángelo el cual había permanecido en silencio todo el rato. No le había incomodado lo más mínimo el comentario de su padre, al contrario, estaba de acuerdo con este y con el hecho de frenar aquella nueva amenaza.

-Olokum a descubierto de donde proceden las naves, Yata -le dijo con tranquilidad.

Pero fue Moros el que intervino en la conversación comentando:

-Entonces han encontrado otra manera para llegar a esta Galaxia.

-Así es -le respondió Ángelo mirándolo para luego agregar-. Crearon un enorme Sebaw ny esbau  por el cual introducen sus naves.

-De esa forma pueden expandirse de manera rápida y eficiente por esta Galaxia -sentenció Nirrti con seriedad.

-Entonces esa será la manera de devolverle el golpe -resolvió Ra atando cabos rápidamente. Aún ahora con el título de Antiguo no dejaba de ser el Supremo Señor del Sitema y sus conocimientos seguían siguiendo muy valiosos.

-¿A qué te refieres Ojitos? -le planteó Kate en ese momento mirándolo curiosa.

-Hemos obtenido el Sangreal pero este sólo puede ser usado en su Galaxia -Moros confirmó sus palabras con un breve asentimiento.

-El poder acceder a esta con rapidez nos da una ventaja -valoró el Antiguo comprendiendo la línea de pensamiento de Ra.

-Si el Sangreal sólo se puede usar en su Galaxia debemos de formar un grupo que vaya – valoró Ángelo de forma perspicaz comprendiendo al momento de lo que hablaban los dos.

-Lo cual no será un viaje de placer -avisó Ra.

-Ya me lo suponía. – opinó por su parte Baal.

En cambio Ángelo se quedó pensativo valorando las cosas con frialdad para luego opinar:

-Enviar a todos aquellos que pueden tomar el control de la Galaxia sería contraproducente, así que los que vayan han de ser seleccionados teniendo esto en cuenta.

Kate, comprendiendo las palabras de su hijo y su afán por proteger a toda la gente que existía en la galaxia no dudó ni un instante a la hora de comentar:

-Me apunto entonces.

-Tendré que asegurarme de que no te metas en líos -gruñó Ra logrando que Kate se riera entre dientes como habría hecho antaño para luego decirle:

-¿Problemas? No conozco esa palabra.

-Y por eso te metes en ellos -contestó Ra como confirmando lo que ya había dicho, Kate no pudo evitar sonreír en parte con añoranza recordando aquellas discusiones que antaño habían sido tan normales entre ellos.

-Entonces quizás estaría bien que fuera la familia completa -intervino en ese punto Moros.

-¿De qué hablas? -planteó Kate anonadada con su comentario ya que, ciertamente no dudaba el que Neb se uniera a la expedición pero algo le decía que Moros no hablaba únicamente de él.

-Noa es la que tiene la esfera que activa el Sangreal -opinó el Antiguo con tranquilidad.

Kate frunció el ceño ya que comprendió al momento sus intenciones:

-¿Y? Nos lo puede dar y ya.

Ahí salía a relucir su parte de Madre, aquella que siempre buscaba proteger a sus hijos y solucionarles todos los problemas. Lo que Kate debía aprender, como madre primeriza y más siéndolo hasta tal punto, era el hecho de que había cosas de las que era imposible protegerlos.

-Noa es la que mejor puede conocer a Adria -razonó Moros y fue entonces cuando Kate le planteó:

-¿Adria? ¿Quién es?

En ese punto fue Ra el que tomó la palabra y el control de la situación para luego explicarles a todos su encuentro con ella y lo que habían averiguado gracias  a Noa.

-¿Y piensas que Adria podría sentir algún tipo de apego hacia Noa? -planteó Ángelo suspicaz tras escuchar toda la historia e imaginarse por donde iban los tiros por parte del Antiguo al proponer que Noa se embarcase en esa aventura.

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