El Monte Ombligo XC

 

La familia son aquellas personas, de sangre o no, que estarán a tu lado incluso cuando te encuentres ante un huracán.

 

Kate lo miró mal y replicó:

-¿ Por qué conmigo? -luego le sacó la lengua y agregó- Se que soy un trozo de pan pero no hace falta que me comas.

-Porque tú solita de lo buscas -resolvió Ra con tranquilidad

– No teengo ni idea de que hablas -respondió ella haciéndose la ingenua arrancándole una sonrisa a más de uno viendo cómo volvían a aquel sano pique que tenían entre los dos.

-Díselo a quien se lo crea -replicó él cazándola al vuelo, siempre lo había hecho.

-Sonó creíble, ¿a que sonó creíble? -comentó mirando a los demás.

– Y este es el momento en el que hay que ir a hacer algo – comentó sarcástico Angelo pero de forma astuta para no meterse en aquel berenjenal en el cual los estaba metiendo su madre a propósito y buscando que alguien la apoyara en contra de su padre

-Estoy de acuerdo  -se sumó al carro Atón

-Cobardes -gruñó Ra mirándolos a los dos. A Ángelo le divirtió aquel comentario al cual respondió dejando la frase en el aire antes de retirarse seguido por Heka y los guardias:

-Ya sabes lo que se dice Padre, una retirada a tiempo…

-Yo también tengo cosas que hacer -dijo Atón yéndose también.

-Ten hijos para esto -rezongó Ra, Kate se rió entre dientes para luego aproximarse a la cama y tomarle con cariño la mano a Neb:

-Gruñidos y mordiscos a un lado, me alegro de que le guste.

-Este siempre fue su santuario y lo seguirá siendo.

-Me hubiese gustado que pasara el tiempo suficiente para que me lo enseñara él y no haberlo conocido por Kebechet -admitió Kate paseando la mirada por la habitación

-Es como si ahora te lo enseñara él -dijo Ra- Porque ella jamás entendió su verdadero significado.

Sus palabras le arrancaron una pequeña sonrisa antes de asentir:

-En eso tienes razón -luego bromeó para amenizar las cosas-, además entró por delante así que…

Se refería al hecho de que incluso se podría decir que había hecho de anfitrión al haber entrado él primero siendo llevado por los guardias. Kate quería ocultar con eso el sentimiento de que no era lo mismo. No quería ponerse negativa y menos por añorar cosas que ya no se podían cambiar.

-Es algo a lo que siempre le animé, a ir por delante sin miedo.

-Uuh, lo acabó haciendo, cuando se enfrentó a ella, en las dos ocasiones, fue muy fuerte -dijo Kate con una sonrisa recordando los dos momentos y sintiéndose muy orgullosa y agradecida porque sabía que había tenido la oportunidad de acabar con todo matándola cuando la había dormido pero se imaginaba el motivo que lo había llevado a no hacerlo… ella.

Y la segunda había puesto a Kebechet en jake y la había salvado de una muerte segura a manos de aquella criminal.

-Seguro que ella no se esperaba semejante enfrentamiento -respondió divertido- Ya hizo mucho más que yo.

Kate lo miró de soslayo y le acarició la cabeza con cuidado:

-No digas eso, lo conoces mejor que yo, sabes que te lo podría rebatir fácilmente.

-Puede que yo lo ayudara durante gran parte del camino, pero no hay duda de que él dio el paso definitivo.

Kate bajó lentamente la mirada hacia Nebnefer y comentó con voz suave:

-No voy a quitarle ningún mérito de los que ha logrado, Neb es muy fuerte, mucho más de lo que él cree. Ya lo demostró en su día con Nirrti y lo ha vuelto a hacer con Kebechet -guardó por un momento silencio intentando ponerle voz a lo que pensaba y creía queriendo ser clara para que no se mal interpretara-. Pero tú has sido su motor principal porque este sitio, su santuario, el tomar Iunu como su hogar, ese lugar al cual poder llamar casa, el tener un amigo que se podría tomar más como un hermano, todo eso se lo diste tú Ra, el volver a tener una familia -acabó Kate y fue entonces cuando la música se detuvo dejando por un momento en en más absoluto de los silencios la habitación.

Fue en ese momento cuando a sus espaldas se escucharon unos acordes de guitarra que los dejaron congelados a los dos por un momento, luego Kate se volvió lentamente para clavar sus ojos sobre una guitarra Española.

Los dos la reconocieron al momento, aun que claramente no fuera la misma, era idéntica a la que Kate le había regalado a Neb en las últimas y únicas Navidades que habían tenido y los acordes no eran otros que los que él había tocado en ese momento y que hizo recordar a los dos la canción que había cantado junto a Ajenatón, Egería y Susana y que hablaba sobre la familia.

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